
La cartera sanitaria nacional sigue día a día la situación de Rosario y la curva de evolución de los casos produjo señales de preocupación. Más aún con la capacidad de ocupación de camas al límite en el sur provincial.
Este viernes será decisivo para los 5 departamentos que regresaron de fase y cumplirán los 14 días de inhabilitación de rubros vinculados a la producción, servicios y esparcimiento.
La previa está cargada de incertidumbre, en una decisión que para Perotti no será nada fácil de anunciar. Por estas horas, en el momento más crítico de la pandemia un numeroso grupo de profesionales de la salud que asesora al mandatario provincial fueron taxativos: aconsejaron no abrir actividades.
En primer lugar porque los resultados de las dos semana que culminan este viernes se verán a partir de la semana que viene. En segundo lugar, los hospitales repletos de pacientes infectados con el virus y el porcentaje de ocupación de camas están a tope con trabajadores de la salud exhaustos. Y encima la cantidad de contagiados diarios no desciende.
“Con el ascenso de la curva de contagios, que duplica el número de casos en menos de diez días, estamos complicados”, dijo la directora del Hospital del Centenario, Claudia Perouch. “Las actuales restricciones deberían prolongarse por lo menos una semana más para amesetar la curva epidemiológica y tener más camas”.
Sin embargo, varias fuentes cercanas al despacho del propio Perotti piensan en un equilibrio de variables. “No hay día 15. Cumplimos los 14 días y avanzamos con el tema horarios, para abrir gastronomía, comercios y shoppings y otros rubros. En el gabinete provincial no hablamos para nada de retroceso. Pero atención, si viene será por un diálogo que haya con el gobierno nacional y el retroceso podría llegar por este lado”, apuntó una de las fuentes consultadas en la Casa Gris.
Otra voz consultada con acceso a despachos oficiales sostiene que “la nueva forma de convivencia con el virus, va a durar mucho tiempo, y lo que se ha hecho en estas dos semana es ajustar los protocolos y revisarlos para adecuar bares y comercios, producción e industria. La llave está en las distancias, el aire libre y dejar a un lado lo que implique aglomeración de gente. No se está pensando ni en sostener la actual fase ni en regresar a otra sino en una nueva modalidad de convivencia con el virus”, insistió una vocera.
Otro integrante del equipo del gobernador dio más pistas. “Se piensa en articular los espacios cerrados con los abiertos”, le dijo a La Capital quien tiene diálogo permanente con las autoridades rosarinas y santafesinas.
Como un adelanto de los anuncios aguardados para este viernes, se esperan protocolos más estrictos, con más controles que incluyan sanciones y multas, rediseño del espacio público, ingeniería de horarios, aperturas progresivas y graduales.