
En un proyecto que seguramente traerá polémica dentro del recinto, el concejal Claudio Minetto propuso en la sesión de esta semana modificar un artículo del reglamento interno del Concejo para que los ediles deban cumplir horarios de lunes a viernes en el cuerpo deliberativo.
El texto que se pretende afectar es el del artículo 15 de la norma que regula el funcionamiento para que los concejales «estén obligados a asistir a todas las sesiones ordinarias y extraordinarias y además estar presentes de lunes a viernes de 8 a 12 en el lugar de funcionamiento».
Además, en el escrito dirigido al presidente del Concejo, Cristian Bortolotto, solicitó que sea obligatoria la asistencia «a toda reunión que fehacientemente sea notificada por escrito por presidencia, secretaría o prosecretaría. Toda inasistencia será informada durante la jornada en que se produce, debiendo, en caso de enfermedad, presentar certificado médico dentro de las 48 horas posteriores a la inasistencia».
Más adelante, el proyecto continúa explicando que «el edil que no cumpla con la justificación de la inasistencia será notificado por presidencia, siendo posible el descuento del o de los días con faltas no justificadas a ser efectuado por la oficina de personal municipal sobre la base del informe elevado mensualmente por el Concejo.
Desde el seno de la banca justicialista dicen que el proyecto «se coloca en línea con el ordenamiento que se determinó desde Nación y Provincia», ya que por ejemplo en el sector docente se incluyó el premio por «asistencia perfecta» y en el ámbito nacional se habla de «ñoquis» y de «casta» que es preciso «combatir».
