
En una extensa conferencia de prensa, las autoridades del Hospital de nuestra ciudad y la directora del nosocomio dieron a conocer detalles de un balance de lo realizado en dos años de gestión al frente de la administración. Se estudia la posibilidad de fijar una fecha para colocarle el nombre al efector. Ya hubo una elección y está la resolución al respecto.
En el contacto con la prensa local estuvieron presentes, Darío Quaglia, presidente del Ente, Myriam Bordenabe, tesorera, Gisela Peralta, secretario y la bioquímica Silvina Finochietti, directora del Hospital.
“Nuestro lineamiento, es apoyarnos en los recursos que el Estado nos ha brindado. Es creciente la demanda de asistencia y el Estado ha estado presente, hay una decisión política de la visualización de la salud pública. Y sobre todo en la pandemia, si no hubiese estado presente el gobierno, con los recursos y nuestros trabajadores hubiera sido complicado, demostraron eficiencia, desde maestranza, mantenimiento, enfermería, médicos, y nosotros acompañamos con una muy buena relación con los recursos humanos, en quienes nos apoyamos” dijo Quaglia.
”Estamos con muchas posibilidades de poder inaugurarlo como hospital. No es lo mismo un Samco que un hospital. Pero hay que decir que hay situaciones de infraestructura en el que nos encontramos con obstáculos. El quirófano no está posible de funcionamiento por la forma en la que se construyó. Con Provincia estamos viendo cómo modificarlo”. Otro detalle: “La morgue está enfrente de la cocina. Es impropio. Hay algunas cuestiones que no sólo refieren a decisiones nuestras, sino a infraestructuras, a los distintos ministerios, que hacen que a veces tengamos esperas mayores. Hemos buscado nuevos lugares para los centros de salud, como para Los Paraísos” agregó.
Más adelante, la directora del nosocomio agregó que «cuando asumí me encontré con un hospital con muchas situaciones a mejorar. El tema de profesionales permitió un cambio. En sus comienzos, en el 2020, había un médico de guardia activa y otro de guardia pasiva con unas 50 atenciones diarias. Ahora, tenemos dos médicos de guardia activa y 150 atenciones médicas como mínimo y uno de guardia en internación”.
«En especialidades, en 2020 había pediatría y ginecología, ahora está esto más psiquiatría, traumatología, urología, medicina general, cardiología, aparato digestivo, con necesidad de pedir más. Ahora hay 8, de dos que había. Tenemos ergometría, holter y eco dopler. El laboratorio cuando estábamos en el Samco había dos elementos, con 43 prestaciones y dos profesionales. Cuando pasamos a este edificio, Provincia compró todo nuevo. Mínimo 70 atenciones, de ser tres, ahora hay 5 bioquímicos” agregó Finochietti.
La profesional destacó el logro de la farmacia del Hospital: “Hemos logrado algo importantísimo para Coronda, su habilitación real. Fueron 144 años con un profesional farmacéutico pero sin farmacia habilitada. Hoy hay un profesional y tres ayudantes, esto nos permite más rapidez. Los centros de salud necesitan más al farmacéutico”.

Programas y números
A su turno, Gisela Peralta hizo una descripción de lo que se pudo adquirir gracias a los aportes gestionados ante el Ministerio de Desarrollo Social.
“Recibimos dos Programas Buenas Prácticas, uno fue a fines del año pasado por 1.500.000 para la sala de cardiología, bicicleta ergométrica, holter y eco dopler y otros elementos e insumos de kinesiología y neumonología” y “hará un mes, por $4.700.000 se compró para los centros de salud todo tipo de equipamiento, celulares, aparatología, impresoras, computadoras, anafes, lonas para poder hacer un encarpado para un centro de salud, balanzas pediátricas, elementos para atender a embarazadas, que no podían saber cómo estaba el bebé en gestación, más insumos para endodoncias, colchonetas, tensiómetros, y en fonoaudiología un montón de elementos, teclados para no videntes, entre otras cosas” dijo.
Finalmente, Myriam Bordenabe fue contundente con los balances económicos: «recibimos el hospital con $479.071,78 en cuentas oficiales, y en cuentas propias había $1.364.974,94 y un saldo de caja de $35.331,43. Con 4 o 5 millones de deuda. Nos encontramos con guardias en $19.000 cuando en otros lugares cobraban 25.000, hoy están en 60.000. Queríamos cubrir los fines de semana porque estaba muy desprotegido Coronda, por lo que al 31 de diciembre de 2021, teníamos 6 millones de deuda. Teníamos proveedores de afuera. Y había que revertirlo, tiene que ser localista el hospital. En farmacia se gastan 2.5 millones mensuales. Hoy la mayoría de los proveedores son de Coronda y no nos cortaron las cuentas. Sobre todo con la compra de los insumos. Pero en agosto de 2022 quedamos con cero pesos… Y se remontó porque la provincia tomó conciencia, empezaron a entrar Planes Sumar, dinero del gobierno, llegamos a 2 millones de pesos”.