
Las reservas de Unión y Colón empataron 0 a 0 en el “15 de Abril”, por la séptima fecha de la Copa Proyección. Una de las jugadas más claras fue para Colón con un cabezazo que pegó en el palo derecho del arco defendido por el arquero Tatengue. El corondino Tomás Moschión fue capitán del sabalero y una de las figuras destacadas del partido.
En cinco minutos del partido el que tomó las riendas del encuentro es el equipo rojinegro que controló la pelota con mayor precisión. Algo que se continuó repitiendo llegando a los quince minutos, debido a la presión en la mitad de la cancha y la poca conexión entre los mediocampistas Tatengues.

Un tramo accidentado del clásico se vivió pasando los veinte minutos con jugadas peligrosas y saliendo golpeados los jugadores de Colon y Unión. El partido brindó una sensación de un Colón mejor parado en el campo de juego, aunque el Tate tuvo la oportunidad para ponerse al frente en los pies de González con un remate que se fue rozando el arco defendido por el Sabalero.
A Unión le costó mucho tener la pelota y generar conexiones entre su mediocampo y sus delanteros. Buscó constantemente atacar por ambas bandas, aunque sin éxito.
Una de las jugadas más claras fue para Colón con un cabezazo de Sopérez que pegó en el palo derecho del arco defendido por el arquero Tatengue. Luego, el Tate tuvo la posibilidad de atacar de contragolpe, pero no logró culminarla de buena manera.
Cerca de la media hora, Unión mejoró en su juego y fue acercándose al arco defendido por Enrico. Aunque, el conjunto dirigido por “Chupete” Marini era peligroso cuando salía de contra en búsqueda del primer gol del partido. Cuando Colón tomó la pelota, se activó siempre Moschión y buscó continuamente a Troncoso. Uno de los más rápidos en el ataque Sabalero.

Colón recargó mucho el costado izquierdo del campo para atacar con superioridad numérica por sobre el equipo Tatengue.
En líneas generales fue un partido muy parejo y disputado. Levemente mejor se encontró Colón debido a las sociedades que logró conectar. Curcio fue el jugador más destacado del primer tiempo debido a que fue el desequilibrante del equipo Sabalero y del encuentro.
Primeros minutos del segundo tiempo y se observó que Unión logró controlar a Nahuel Curcio por el costado izquierdo, uno de los mejores de los primeros cuarenta y cinco minutos.
Cumplidos los 10 minutos, ambos equipos muestran su nerviosismo. Unión no conseguía conectarse como equipo y Colón caía constantemente en offside buscando la corrida en profundidad de Curcio. Era un partido cerrado, característico del clásico santafesino.
El Tatengue se acomodó mejor en el campo de juego y el Sabalero no encontró los mismos espacios que los primeros cuarenta y cinco minutos volviéndose un encuentro peleado con reiterados parates de juego ante las infracciones.
Se cumplió la media hora de juego del segundo tiempo y el partido se “planchó”, primando el juego físico por sobre el futbolístico. Aun así, es importante destacar que el club de la avenida levantó mucho su nivel individual y colectivo desdibujando la figura de los mejores jugadores de Colón.
El encuentro se volvió muy desprovisto de fútbol. Uno de los jugadores que más intentó de ambos equipos fue Laureano Troncoso, delantero Sabalero, quien tuvo tres posibilidades de poner al frente a su equipo.
Sin embargo, ambos equipos no consiguieron superar al rival y se llevaron un empate con más lucha que con buen juego.
Sol 91.5