
En la noche del viernes llegó el camión de donaciones conseguidas en Bomberos y el Instituto 6. Con lluvia, fueron entregadas al cuartel de General Cerri (localidad cercana a Bahía Blanca). Debido al caudal de camiones que arribaron ya no reciben más donaciones.
«Agradecemos profundamente a todas las personas que se acercaron estos días. Queremos informarles que no recibimos más donaciones. Nuestro centro de distribución se encuentra completo gracias al caudal de camiones recibidos» dijeron desde el cuartel.
En el viaje de la formación que salió desde Coronda participaron referentes de ambas instituciones corondinas como Luis Norberto Peralta y Ana Cavallo.
Después del temporal que sufrió el sur de la Provincia de Buenos Aires, las dos instituciones de nuestra ciudad aunaron criterios para recolectar ayuda. Se pudieron conseguir pañales, agua, frazadas, papel higiénico, toallas femeninas, comida no perecedera, comida para las mascotas (perros, gatos), y elementos de limpieza. La recepción de los elementos se dio hasta el miércoles 19 de marzo.

Todos los elementos donados fueron entregados al cuartel de Bomberos de dicha ciudad, que tristemente fue uno de los más afectados por el temporal. Luis Norberto «Beto» Peralta, miembro de la Comisión Directiva de la institución voluntaria de Coronda, fue quien puso en contacto para saber qué les hacía falta.
Fue un verdadero desastre lo que se vivió en esta pequeña localidad que, de arranque, tuvo más de 800 evacuados. Está al oeste de Bahía Blanca y es de la zona más baja del distrito. El temporal que comenzó a la madrugada llegó con fuerza por allí con las primeras luces del día.
“Como una ola”, apunta Melisa sobre el sostenido y pronto ingreso de agua. “En cinco minutos pasamos de filtración a más de un metro de profundidad en la casa”, asegura.
La inundación ya se retiró, cuando los canales de la zona comenzaron a drenar mejor. Pero quedó una humedad a ras de piso sostenida, espesa y pestilente. Olor a podrido. Sintoniza con el desastre que quedó al descubierto. Cuando dicen que perdieron todo no exageran: salvo lo que es ladrillo, el resto no parece tener segunda chance.
